Quisiera daros la bienvenida a mi espacio en el que podrás encontrar toda la información sobre mis publicaciones de autoayuda basada en la experiencia personal. Muchos podrían preguntarme ¿y quién eres tú? Ya respondo. No soy nadie. Simplemente una joven malagueña que la vida retó desde la infancia, que la salud le ha jugado muy malas pasadas y que pese a todo sigo luchando por vivir.


lunes, 15 de junio de 2009

Mil recuerdos en nuestros abrazos


Mi prima Carolina, de Melilla, ha venido a Málaga a pasar unos días y ha estado conmigo esta tarde. No podía irse sin venir a verme y es que en Melilla, ambas hemos vivido momentos de confidencialidad que sólo ella y yo sabemos. Juntas haciamos un buen tandem. Nos llevábamos muy bien y nos queriamos, mejor dicho, nos queremos mucho.

Al verla, se me ha hecho un nudo en el estómago. Hacía doce meses que no le daba un beso ni un abrazo. Mucho tiempo para dos primas que se amaban.

Pero cuando nos hemos fundido en el abrazo, y no es una exageración, de pronto he sentido como mi cabeza visualizaba miles de recuerdos de Melilla. Por un instante creí que me iba a poner a llorar, cosa que no sería raro en mi, pero no quería, tenía que mostrarme alegre por verla.
Mi estómago ha sentido un vuelco que no soy capaz de explicar con palabras. Momentos y momentos que he vivido en Melilla y que no dejo de recordar. Mi ciudad la tengo muy presente, no puedo olvidarme de ella.
Ahora, con mi nuevo trabajo, ando mucho tiempo subida en el coche. Para ser exactos, tardo una hora de ida y una de vuelta.
Hablaba yo con mi spicólogo porque siempre, y digo siempre, que cojo el coche me paso el tiempo pensando en Melilla. En lo bueno y en lo malo. Siento una frustración muy grande por como me fui y me pesa sobre mi alma el que dos personas me arrebataran lo que más amaba en mi vida. Cierto es que gracias a la desgracia que viví pude estar cerca en la muerte de mi abuela y compartir muy de cerca el cáncer que mi madre está superando...pero esa sensación de odio, rencor, dolor, tristeza y sobre todo mucha impotencia nadie me lo puede quitar. Añoro tanto Melilla como deseos tengo de recuperar mi vida.
Mi prima me ha traido momentos inolviables a mi memoria y con ella los he compartido. Me encantaría quedarme sólo con ellos y olvidar todo lo malo, pero de sobra es sabido que no hay mayor dolor que un desamor y la traición de un amigo. Nadie sabe cuánto puede durar ese mal, sólo lágrimas y consuelo con el tiempo dicen que lo cura...pero a mi personalmente me está durando demasiado. Ojalá y lo digo de corazón, pueda superarlo. Por mi bien y por el de los mios.

No hay comentarios: