
Hace escasos 20 días mantuve una conversación contigo, o creí tenerla. Te vi perfectamente. Aunque ahora sería incapaz de describirte. Recuerdo que me decías que ni tú mismo me entendías como podía estar tumbada con los sueros y la sonda en el hospital. Que yo no era mujer de esas. Me dijiste que mi misión era la de trabajar y hacer el bien por los demás. Me dijiste que tenía muchas cosas que hacer aún en el mundo terrenal cuando yo lo daba todo por perdido.
Recuerdo que tu mensaje fue como una bocanada de aire fresco que me sirvió de impulso para comenzar a luchar por seguir viviendo. Tanto que le mandé a mi padre un mensaje a su móvil diciéndole que había hablado contigo y prometiéndole que me iba a curar. Me imagino la cara de mi padre al leer en el mensaje que te había visto y que habíamos hablado… pensaría lo que todos… que estaba loca.
Pero ahora lo entiendo, eso formaba parte de la desnutrición, eso formaba parte de las alucinaciones y de la voluntad que yo tenía internamente y que no ponía en práctica, en este caso porque mi sistema nervioso ni mi cuerpo tenían capacidad ni para hablar.
Sin embargo ahora sí tengo voluntad, y la estoy trabajando cada día. No es fácil. Han sido muchos los días los que he estado sin ingerir prácticamente nada. Cada vez que me siento en la mesa para comer se me hace un nudo en el estómago, pero se que debo comer, si quiero salir adelante, si quiero seguir disfrutando de la vida, de la que he estado muy cerca de perderla, sé que tengo que comer los alimentos básicos para poder vivir, como dice mi padrino, comer para vivir. Y en esa estoy. Ayúdame a seguir manteniendo mi cabeza acorde con mi voluntad, que no es otra cosa que trabajarla.
Siempre: Nena
Recuerdo que tu mensaje fue como una bocanada de aire fresco que me sirvió de impulso para comenzar a luchar por seguir viviendo. Tanto que le mandé a mi padre un mensaje a su móvil diciéndole que había hablado contigo y prometiéndole que me iba a curar. Me imagino la cara de mi padre al leer en el mensaje que te había visto y que habíamos hablado… pensaría lo que todos… que estaba loca.
Pero ahora lo entiendo, eso formaba parte de la desnutrición, eso formaba parte de las alucinaciones y de la voluntad que yo tenía internamente y que no ponía en práctica, en este caso porque mi sistema nervioso ni mi cuerpo tenían capacidad ni para hablar.
Sin embargo ahora sí tengo voluntad, y la estoy trabajando cada día. No es fácil. Han sido muchos los días los que he estado sin ingerir prácticamente nada. Cada vez que me siento en la mesa para comer se me hace un nudo en el estómago, pero se que debo comer, si quiero salir adelante, si quiero seguir disfrutando de la vida, de la que he estado muy cerca de perderla, sé que tengo que comer los alimentos básicos para poder vivir, como dice mi padrino, comer para vivir. Y en esa estoy. Ayúdame a seguir manteniendo mi cabeza acorde con mi voluntad, que no es otra cosa que trabajarla.
Siempre: Nena
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