Sabía que no era mi hijo. Pero cada día que ha pasado conmigo nuestros lazos de unión eran más fuertes.
Hoy ha llegado el día de su partida. Han sido casi seis meses de convivencia diaria, con un intervalo de mes y medio con sus padres y hermanos. Pero las circunstancias nos unió y quiso que yo cuidará de él.
Tenía sus costumbres. Cuando lo duermo me coge el dedo gordo de la mano derecha…. Y con su mano izquierda le gusta acariciar mi espalda. No quiere otro chupete que no sea el suyo. Si lo perdía estaba muerta.
La ducha tenía que ser de pie. Nada de sentarse. No le gusta el agua demasiado caliente ni tampoco el agua. Jejeje.
Tiene muchas cosquillas en el hombro. Le hace reír cuando le pongo la camiseta. Le encanta gatear. Su comida preferida son las lentejas. Bebe agua a todo momento y las galletas le encantan.
Por la mañana cuando se levanta, que por cierto lo hace excesivamente temprano, desayuna y le gusta ver sus dibujitos animados. Bob esponja y la casa de Mickey son sus preferidos.
En definitiva un montón de cosas que cada día hacía como si fuera mi propio hijo.
Hoy cuando se lo llevaban, creí que me estaban arrebatando algo mio. Pero en realidad no lo es. Es mi sobrino, aunque le quiero más que a mi propia vida. Sé que no va a pasar ni un solo día en el que no me acuerde de él y espero de corazón que él guarde, a pesar de su corta edad, entre sus recuerdos todos los buenos momentos que hemos vivido juntos. A quien Dios no le a hijos…le da sobrinos.
Te quiero Pablo.
Hoy ha llegado el día de su partida. Han sido casi seis meses de convivencia diaria, con un intervalo de mes y medio con sus padres y hermanos. Pero las circunstancias nos unió y quiso que yo cuidará de él.
Tenía sus costumbres. Cuando lo duermo me coge el dedo gordo de la mano derecha…. Y con su mano izquierda le gusta acariciar mi espalda. No quiere otro chupete que no sea el suyo. Si lo perdía estaba muerta.
La ducha tenía que ser de pie. Nada de sentarse. No le gusta el agua demasiado caliente ni tampoco el agua. Jejeje.
Tiene muchas cosquillas en el hombro. Le hace reír cuando le pongo la camiseta. Le encanta gatear. Su comida preferida son las lentejas. Bebe agua a todo momento y las galletas le encantan.
Por la mañana cuando se levanta, que por cierto lo hace excesivamente temprano, desayuna y le gusta ver sus dibujitos animados. Bob esponja y la casa de Mickey son sus preferidos.
En definitiva un montón de cosas que cada día hacía como si fuera mi propio hijo.
Hoy cuando se lo llevaban, creí que me estaban arrebatando algo mio. Pero en realidad no lo es. Es mi sobrino, aunque le quiero más que a mi propia vida. Sé que no va a pasar ni un solo día en el que no me acuerde de él y espero de corazón que él guarde, a pesar de su corta edad, entre sus recuerdos todos los buenos momentos que hemos vivido juntos. A quien Dios no le a hijos…le da sobrinos.
Te quiero Pablo.
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