Mi sobrino Calasu (Miguel) hizo la Primera Comunión ayer domingo en Madrid y la familia nos desplazamos hasta Madrid para estar junto a él en el día más importante de una infancia cristiana.
Pero el día se enturbió de alguna manera, porque su mejor amigo, tenía que ser el mejor, está en el hospital con un cáncer ingresado desde hace dos semanas y no pudo hacer la Comunión con él.
En el colegio pidieron especialmente por él y su familia y fueron a darle la comunión al mismo hospital pero por la tarde.
Calasu dio un ejemplo de humildad con la edad que tiene (9 años) y nos pidio ir al Hospital para estar con su amigo a la hora de recibir al señor.
A todos nos emocionó muchísmo y su padre no dudó en hacer lo que Calasu había pedido.
La pena de todo esto, es que hace un mes murió el amiguito de un sobrino mio con sólo 4 años y ahora sucede esto con el mejor amigo de mi sobrino Calasu.
Lo pasamos bien, celebramos su día, le dimos los regalos y él cumplió su deseo.
Me estremece profundamente que un menor esté sufriendo. No entiendo como Dios puede mandar dolor a los más pequeños... con la de gente mala que se merecen sufrir y van por la vida de Divos.
Sólo me queda pedirle a Dios que salve a ese niño... no más dolor a mi alrededor... y a mi Calasu, felicitarle por el día tan importante que tuvo ayer en el que me hizo sentir una vez más, la tía más orgullosa del mundo.
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