Llevo cuatro días en mi ciclo de conferencias… y ya no puedo más. Se me está haciendo más difícil de lo que me imaginaba contar tantas veces mi historia a los más jóvenes. Es demasiado seguido, y sé que puedo hacer mucho bien, pero repetir lo mismo una y otra vez, recordando mi vida, todo lo vivido y sufrido me hace estar muy mal por la tarde noche.
Ahora mismo me encuentro mal. Me siento en un estado de ansiedad grande, pues siento que lo he perdido todo por culpa de mi enfermedad. Y sale a mi cabeza continuamente el que era mi mejor amigo. Lo recuerdo y se me ponen las carnes de gallina. No es justo. Acabo de ver una foto suya por Internet…a lo tonto va a hacer casi medio año que no le veo y todavía se me hace un nudo en el estómago cada vez que pienso en él. Cuánto daño me ha hecho Dios mío. Y no puedo olvidarlo. Al revés. Me martiriza cada día. Pensar que he estado con él tan bien y que jugó conmigo como lo hizo, me mata. ¿por qué me ocurre a mi estás cosas? Yo tendría que estar fuerte, luchar por salir adelante. Ojalá tenga mi fecha pronto para operarme y me saquen el billete para marcharme. Poner tierra de por medio creo que me puede ayudar a olvidar. Será lo mejor. Espero mañana sentirme mejor.
Quisiera daros la bienvenida a mi espacio en el que podrás encontrar toda la información sobre mis publicaciones de autoayuda basada en la experiencia personal. Muchos podrían preguntarme ¿y quién eres tú? Ya respondo. No soy nadie. Simplemente una joven malagueña que la vida retó desde la infancia, que la salud le ha jugado muy malas pasadas y que pese a todo sigo luchando por vivir.
jueves, 6 de noviembre de 2008
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