
A mi amigo, que sé que me lees con frecuencia, a ti te dedico esta carta, ahora que el mar nos separa y apenas nos vemos. Juntos hemos pasado muchas cosas. Hemos vividos muy buenos momentos y también muy malos. Lástimas que los malos hayan sido los últimos porque mi cabeza son los que tiene más reciente, pero no creas que me he olvidado de los bueno, no. Los revivo con frecuencia para tenerte presente y poder esbozar una sonrisa a la vida. Porque me ha golpeado fuerte, tú lo sabes bien, porque tú también ayudaste a ello ¿verdad? Quizá lo hiciste sin querer, pero lo hiciste. Madre mía cuánto sufrimiento llevo sobre mi alma. Pero tranquilo, te doy mi palabra, que ahora sí te he perdonado. Te lo digo de verdad. Te he perdonado porque sino no puedo vivir en paz. Me pesa más los buenos momentos vividos contigo que los malos. Asi que he borrado de mi memoria todas las cosas negativas y me quedo con las positivas. ¿te acuerdas cuando en Tarragona me llevaste a cenar con tus padre y me caí de rodillas? Que vergüenza y que testarazo me llevé. Madre mía que dolor luego en el hospital…. Sacándome el líquido de la rodilla…. Aún me duele!!! ¿Te acuerdas de nuestras cenas en el mesón y en los salazones? ¿Y nuestros cigarritos en el Dique? ¿Y nuestras charlas de oficina? ¿Y nuestras horas de móvil? ¿y nuestros mensajes de complicidad durante la temporada? ¿te acuerdas cuando en Huelva fuimos a comprarle a Paulita el regalo a la juguetería? ¿Bueno y la de regalos que le hemos comprado en el aeropuerto? ¿y nuestras charlistas de placer tras ganar en la habitación? ¿Cuántas noches sin dormir? ¿cuántos cientos de mensajes nos habremos mandado? ¿te acuerdas el mensaje que me mandaste en la Copa Príncipe? Nunca podré olvidarlo. Y podría seguir así amigo mío… porque son muchas las cosas que hemos hecho juntos, los karaokes, las comidas familiares, los fines de semanas juntos, las comidas en casas, las cenas en chinos, las cenas post partidos, un sin fin de cosas que tú sabes por qué dejastes de hacerlas y que yo acato porque ahora lo entiendo mejor que nunca. Mi pena es no haberte disfrutado más aún el tiempo que te tuve, haberte exprimido al máximo, porque me acuerdo que te decía que esto se acabaría, y tú me decías que no. Y yo era más lista que tú. Y ahora, separada por un charco, sé que sólo me lees, apenas nos hablamos y nuestros mensajes escasean por nuestro interés.
Sólo quería decirte que me hicieste muy feliz, no sé si alguna vez te lo dije, porque últimamente sólo te he recriminado lo malo. Y quiero darte las gracias por hacerme feliz una etapa de mi vida y borraré todo lo malo e intentaré quedarme con todo lo bueno y disfrutar de lo que he vivido junto a ti que no ha sido poco. Recordar los momentos felices, como la Navidad del 2006 que fue inolvidable, al menos para mi e intentar que todo se vuelva en momentos bonitos para mi. Gracias amigo que sé que me lees.
Sólo quería decirte que me hicieste muy feliz, no sé si alguna vez te lo dije, porque últimamente sólo te he recriminado lo malo. Y quiero darte las gracias por hacerme feliz una etapa de mi vida y borraré todo lo malo e intentaré quedarme con todo lo bueno y disfrutar de lo que he vivido junto a ti que no ha sido poco. Recordar los momentos felices, como la Navidad del 2006 que fue inolvidable, al menos para mi e intentar que todo se vuelva en momentos bonitos para mi. Gracias amigo que sé que me lees.
No hay comentarios:
Publicar un comentario